¿Por qué la ciencia en Chile es peor que un parto?

La mezquindad de la ciencia en Chile

DSCF0976Estoy molesta, supongo que lo que escribo le pasa a gran parte de l@s que deseamos hacer de la investigación científica un estilo de vida. Lamentablemente, y a pesar que la ciencia es bella, existen muchos contra a la hora de tratar de llevar este estilo de vida. Ayer me acabo de enterar que no califiqué para un Fondecyt de Iniciación en Investigación (FII), lo que implica esperar a que se abra otro fondo concursable al que pueda postular. Estuve al menos 4 meses escribiendo y leyendo sobre el comportamiento del arsénico en ambientes exógenos, y finalmente mi proyecto no compite, así que me siento como la mierda. No sé si seré muy incompetente, o mi proyecto no está entre las prioridades nacionales, o simplemente, no es un negocio rentable, realmente no sé. Lo único que logro dilucidar con esto, es que cada año que pasa es más difícil ganar fondos si no aumenta el número de mis publicaciones (lo que es difícil sin financiamiento).

Mi vida en relación a la ciencia

DSCF1215El primer acercamiento que tuve con la investigación científica, fue mi tesis de grado en paleomagnetismo y alteración hidrotermal en el pórfido cuprífero Los Pelambres. Después estuve trabajando un tiempo en minería y postulé a una beca de Capital Humano Avanzado de Conicyt para realizar un Doctorado. Quedé sexta en la lista de espera, pero finalmente la lista corrió. Jamás imaginé que durante mi doctorado estaría en una especie de limbo (para muchos efectos, la peor parte del limbo). Los estudiantes de postgrado en Chile son una especie bizarra, ya que no son ni trabajadores ni estudiantes, por lo tanto, al menos cuando estuve, no tenía ninguno de los beneficios de ninguna de las partes (ni pase escolar para transporte, ni salud, ni imposiciones, etc). Justo terminando el doctorado (tesis) me puse a trabajar en la UNAB y tuve a mi hija. Cuando cursaba el doctorado nunca impuse, y por no haber impuesto con más de un año de antigüedad me correspondía el beneficio estatal (cercano a 30 mil). Afortunadamente, mis empleadores, o sus errores, siguieron cancelando mi sueldo (como si estuviera trabajando). Además, mientras cursaba el doctorado, no me quedaba otra que pagar el plan más básico de isapre. Desafortunadamente, mi hija nació con un problema de salud y cada vez que le pasa algo sigo en el mismo plan (por la estúpida «pre-existencia»). Es como un castigo por default sólo por el hecho de yo haber decidido hacer un doctorado en vez de irme a ganar plata como la mayoría de mis compañeros de curso.

A mediados del 2012 me salí de la UNAB (aunque todavía aparezco en su sitio web), y por aquella vocación científica, me vine a trabajar a la Universidad de Antofagasta (allí sí que se puede hacer ciencia, but again, I’m wrong!!!!). Acá lo único que hago son muchas cátedras, que rayan en la mediocridad, porque tengo muchos alumnos. A penas me alcanza el tiempo para escribir un proyecto decente, no tengo muchos pares para que destruyan mis proyectos (para saber cómo mejorarlos y que sean más competitivos). En relación al FII, finalmente pagué a alguien para que revisara mis faltas de ortografía en inglés (100 mil, una cifra no menor pensando que sale de mi bolsillo), estoy 1 mes tratando de subir los archivos a través de la plataforma de Fondecyt, porque este año están implementando una nueva plataforma que es mejor y que facilita a los postulantes ingresar sus archivos on-line (nada que decir, simplemente no funcionó). Finalmente, todos los postulantes tuvimos que enviar nuestros proyectos siguiendo el modelo antiguo, más horas perdidas. Para concluir el cuento, ayer no salgo en la lista de seleccionados (WTF, mucho tiempo al tacho de la basura).

Algunas reflexiones

No me arrepiento de haber hecho un doctorado, ni que aún desee dedicarme a la investigación científica. Pero encuentro que este tipo de vida es demasiado difícil, estresante, muchas veces deprimente, y a veces dan ganas de claudicar (especialmente en un país extremadamente libre mercadista como Chile). Es aún más difícil para las mujeres, ya que en Chile generalmente tenemos una alta carga familiar, y a pesar que los tiempos cambian, aún estamos concebidas como las criadoras.

Por otra parte, quizás no tiene mucho sentido, pero estimo que si lo tiene. Darwin justifica la competencia con la existencia de seres superiores o más adaptados. Yo opino que sólo somos diferentes (recomiendo a Máximo Sandín, quien tiene muchos argumentos en contra de Darwin, aunque nunca he leído sus citas). Todavía no encuentro la forma de competir con gente que sabe de negocios, o que sabe cómo obtener ganancias de todo y todos. Con el paso de Conicyt al Ministerio de Economía están cambiando las tendencias de la investigación en nuestro mercantilista país. Actualmente se financian muchos más proyectos de I+D que de Investigación Científica. El 2012 se abrieron más de 30 concursos a proyectos de Emprendimiento y Desarrollo vs 12 en Ciencia & Tecnología. Fue un grave error el cambio, ahora no queda otra que adaptarse o claudicar en el intento.

Supongo que después de escribir esto tendré menos oportunidades de ganarme algún fondo concursable nacional. Cuando se me pase el enojo, quizás me vuelvan a dar ganas de escribir otro proyecto.

Muchas gracias por leer. Si tienen cualquier comentario, se los agradeceré.